|
|
RAMALINGA PRESENTE ENTRE NOSOTROS EN SU CUERPO DIVINO DE UNIVERSAL PRESENCIA
|
|
|
|
LA LOCURA DE LOS MEGA-ASHRAMS |
|
|
|
Actualmente los Gurús de masas fomentan la construcción de mega-ashrams donde los discípulos puedan acudir y permanecer durante un tiempo para intensificar su práctica espiritual. Existen gran número de mega-ashrams diseminados por todo el mundo, no solo en India sino también en occidente. Cada uno de ellos ha supuesto invertir grandes sumas de dinero para la compra de terrenos y construcción de edificios o rehabilitación de los existentes, al tiempo que tienen unos altísimos gastos de mantenimiento y requieren que una gran cantidad de gente trabaje en su óptimo funcionamiento. Algunos de ellos son extremadamente lujosos, más cercanos a un moderno parque de ocio que a un centro de espiritualidad. Las más avanzadas tecnologías, las más refinadas obras de arte, la vegetación más exótica, los edificios más modernos,… es vergonzoso ver cómo algunos mega-ashram rivalizan entre sí para captar mayor número de adeptos. Cuando la mayor parte de la población mundial vive en la pobreza, nada de eso es justificable en absoluto, así como tampoco el boato que rodea a algunos maestros espirituales y los gastos que conlleva realizar determinadas ceremonias (como grandes yagnas, etc).
Es frecuente encontrar que estos ashrams patrocinan organizaciones benéficas, pero en algunos casos esto parece más una pantalla de humo que una realidad, y en otros sorprende que dichas fundaciones operen solo en India como si únicamente en ese país la gente padeciese por causa del hambre y la enfermedad. Por otra parte, ninguno de esos mega-ashram muestra públicamente sus cuentas, y es muy grave que no pongan interés en ello. Se amparan en que, por desgracia, la mayoría de los adeptos no demanda claridad en este tema. Quien no demanda claridad en temas tan básicos es seguro que tampoco va a hacerlo en relación al contenido de la Enseñanza espiritual que recibe.
No toda la gente tiene acceso a estos mega-ashrams, pero no solo porque se pidan referencias de pertenencia a un determinado colectivo espiritual, sino también porque la estancia suele ser en extremo costosa. No hay una seria exigencia previa en cuanto a la preparación interna del discípulo, su estilo de vida, su alimentación, etc. Con demasiada frecuencia los mega-ashrams abren sus puertas no para los discípulos más aventajados sino para los más adinerados e influyentes. Incluso en muchos casos, esos colectivos espirituales convencen al discípulo de que necesita visitar el ashram con regularidad, o bien resulta que solo allí podrá tener acceso a determinadas iniciaciones o maestrías. Ello constituye una suculenta y abundante fuente de ingresos para el ashram, sin mencionar las donaciones y legados que se fomenta realizar. Resulta muy sospechoso que ellos actúen de ese modo, pues la Gracia del Guru puede obrar el milagro de la Transformación en cualquier lugar, siempre que el discípulo esté en la debida disposición.
Por otro lado, los mega-ashram han hallado un medio fácil de tener mano de obra gratis. En la vida del ashram hacer seva ocupa varias horas al día, pero esto se enfoca de modo que casi ha perdido todo su significado trascendente, y al fin resulta que la gente dedica más esfuerzo y atención al propio seva que a la meditación y el trabajo interno. Los residentes y discípulos más antiguos quizá gozan de una posición más ventajosa, pero es lamentable que el resto sea tratado sin distinguir de acuerdo con el estado espiritual de cada uno, sino más bien conforme a sus habilidades o las necesidades del mantenimiento del ashram. De este modo puede desaprovecharse peligrosamente la capacidad latente de una persona para llegar a alcanzar los más elevados estados de Realización. En medio de la vorágine de actividad diaria de miles de personas, el individuo resulta ignorado como tal y se convierte en un simple elemento más del engranaje. Parece haberse llegado al extremo de que el ashram en conjunto es más importante que el individuo, cuando debiera ser justo al contrario.
Frecuentemente mientras se realiza el seva la gente no guarda orden ni silencio, estando más cerca de ser una forma de entretenimiento y ocupación que una oportunidad de vencimiento del ego mediante el trabajo de servicio, tal como debería. Cabe preguntarse si en algunos mega-ashrams puede estarse utilizando el seva como medio para evitar que la gente esté demasiado tiempo ociosa y dé problemas o haga demasiadas preguntas. Así el seva puede convertirse en una sutil forma de control ejercida por los dirigentes del ashram, quienes deciden dónde debe estar uno en cada momento y qué ha de hacer, en lugar de dar opción a que surja lo inesperado y fomentar que cada uno sea responsable por sí mismo.
Algunos dicen que el ashram en sí mismo es como el “cuerpo” del Guru, pero la vida en los mega-ashram no refleja el inmenso recogimiento que debería haber si en verdad todos y cada uno experimentasen que en cada rincón está plenamente presente el Guru. En algunos casos ni siquiera hay ese recogimiento en el curso de los darshan en que el Guru está físicamente presente, porque a menudo la gente está más pendiente de los detalles curiosos que de su propia experiencia interna. Los cantos y montajes “escénicos” provocan grandes emociones sin duda, pero hacen que la atención del devoto se aleje de lo que son las auténticas manifestaciones de la Gracia, las cuales no son externas sino solo internas. Una vez la emoción pasa, solo queda el recuerdo, el cual también termina desapareciendo. Una verdadera experiencia nunca pasa, sino que sirve de base para que otras experiencias más profundas tengan lugar después.
Lo peor de todo es que estos mega-ashrams guarden una evidente vinculación directa con el Hinduismo. A pesar de que se predica la hermandad universal, la cruda realidad es que se realizan prácticas y se veneran divinidades que son exclusivas del hinduismo y totalmente ajenas a otras culturas y creencias. Ello hace que, tras una estancia más o menos prolongada, un discípulo occidental regrese a su hogar y poco a poco recobre sus costumbres olvidando la rutina del ashram. Una vez más, nos estamos alejando de lo esencial, ya que uno debe ser llevado al Encuentro con la Divinidad que está por encima de todas las formas, y no ser iniciado en prácticas que conducen justo en el sentido contrario. Un verdadero Guru no puede promocionar una creencia en particular, sino que su Enseñanza debe ir más allá de todas ellas y transformar la vida del discípulo de modo efectivo y permanente.
India no es el centro espiritual del mundo, sino que este está en el corazón de cada verdadero discípulo que ha sido lleno por la Gracia del Guru. Los mega-ashrams deben desaparecer, para dar paso a la creación de pequeñas comunidades locales, diseminadas por todo el mundo, donde un discípulo serio pueda residir permanentemente (solo y en familia) y llevar una vida fundamentada en sólidos principios espirituales de amor universal y respeto hacia toda forma de vida. No hacen falta complejas organizaciones ni enormes sumas de dinero, sino sencillos agrupamientos que sean autosuficientes, donde la máxima prioridad sea compartir unos con otros un mismo grado de compromiso espiritual. Así estas comunidades serán centros de expansión desde donde la Gracia del Guru presente en los corazones de sus habitantes transformará la Tierra. Lamentablemente esto no está siendo patrocinado en la actualidad por la mayoría de Gurus.
Para finalizar, no podemos olvidar que grandes Maestros como Ramana Maharshi, Baghavan Nityananda, Lahiri Mahasaya, Ramakrishna, Shirdi Sai y otros no construyeron grandes ashram sino en todo caso ashrams muy modestos. Ello no fue obstáculo para que llegaran a tener un elevado número de discípulos en todo el mundo, viniendo a demostrar así que los mega-ashram no son necesarios. Ramalinga jamás promocionó la construcción de un ashram ni el seguimiento de una tradición religiosa en particular, porque aquel que se ha unido con el Supremo Señor considera a todos los seres por igual.
(Autor: Joty Lingam)
|
|
|
|
>> VOLVER AL INDICE DE ARTICULOS <<
|
|
![]()
COPYRIGHT © 2003-2008